El miedo: ¿ese asesino silencioso?

El miedo (a fallar, al éxito, al rechazo, al abandono) hace que te paralices, y procrastines eso que sabes que debes hacer para pasar al siguiente nivel.

Ya sea empezar un proyecto, tomar una decisión o iniciar tu emprendimiento. Quieres avanzar pero estás estancad@ en el mismo punto, ¿te suena?

 

El miedo te ayuda a sobrevivir

El miedo te paraliza y hace que procrastines una y otra vez. Por eso generalmente el miedo tiene “muy mala prensa”.

Sin embargo, el miedo no es malo en sí: es puro instinto de supervivencia. Tu mente trata de protegerte de aquello que asocias como “muy malo”: de ser rechazad@, de fracasar, de ser el hazmereir, … y que como consecuencia te cuestionen, te critiquen… y en ti se regenere el sentimiento de “no estoy a la altura”, soy un fraude (dolor profundo de tu ser).

Tu percepción asocia hechos/personas/actividades a dolor o a placer, normalmente en base a tus experiencias vitales. Si tu asociación a hacer algo te lleva al placer, no tendrás problema en hacerlo. Sin embargo, si eso mismo te lleva al dolor (por ejemplo de ser rechazad@) entonces el miedo entra en acción y te paraliza.

Cuando hemos pasado por un momento en el que se nos ha cuestionado injustamente, o cuando se nos ha cuestionado una y otra vez durante la infancia y adolescencia, llegamos a adultos con una gran necesidad de control, de hacer todo perfecto, de que no se nos pueda criticar. Esto nos lleva al miedo a perder esa aceptación y ese reconocimiento. Y el miedo nos lleva a frenarnos.

Por tanto

  • El miedo no es bueno ni malo en sí: sólo es un aviso para estar alerta.
  • Es tu percepción lo que transforma en bueno o malo algo: lo que convierte una situación/acción/persona en algo bueno o malo para ti, es a lo que asocias dicha situación/acción/persona.
    • Si lo asocias a algo positivo para ti, placentero, activarás tus ganas de hacer
    • Si lo asocias a algo negativo, doloroso para ti: activarás tus ganas de huir o te paralizarás.

“El asesino silencioso no es el miedo. La asesina silenciosa es tu percepción.” -Ana Pazo

 

El inmovilismo permanente

En algunos casos, llegamos al punto de “no hacer” si no “tenemos certeza casi absoluta”. Entonces te preparas y te preparas, preguntas, investigas… te formas, y te formas, y te formsa un poco más… Sin embargo, ves que siempre hay un grado de incertidumbre, una parte que no depende de ti, y dado que esa certeza absoluta NO SE DÁ NUNCA, y eso hace que PERMANEZCAS INMOVILIZAD@.

Pero te voy a decir algo: la certeza, la claridad sobre qué hacer o qué decisión tomar, se dá en el movimiento. Al ponerte en marcha activas tus emociones (e-movere). En la acción vas a ver más claramente esa parte de incertidumbre, porque te vas a dar cuenta: de cómo te sientes, de qué va bien y qué va mal. Ahí es donde tu intuición entra en acción. Y tu intuición tiene el 90% de la información: la inconsciente.

 

No-hacer y No-hacer-lo-que-tienes-que-hacer es lo mismo

En el miedo:

  • o bien, te bloqueas y no haces,
  • o bien, procrastinas y haces cualquier otra cosa, más placentera, que te dá placer inmediato, antes que aquello que va a producir un cambio en tu vida.

Así, cuando estás haciendo un trabajo, te entretienes con Internet, comiendo (generalmente “guarrerias” como palmeras de chocolate o donuts), buscando viajes, con whatsapp, facebook o leyendo información que te aleja de tu objetivo.

Lo que quieres llega cuando haces lo realmente necesario para permitir que llegue. Sin escusas. -Ana Pazo

En el círculo del miedo: estás andando en círculos y sigues sin ir hacia la vida que quieres tener. Tu mente te está retando y te está ganando porque te paraliza haciéndote creer que haces cuando en realidad NO HACER ó HACER LO QUE NO TOCA: es exactamente lo mismo. Dos caras de una misma moneda: tu propio MIEDO.

Esas “no-acciones” ó “acciones-entretenimiento” funcionan como una anestesia: calman tu miedo. Te hacen sentir mejor momentáneamente. Pero ¿qué pasa después? Vuelves a sentir el vacío, el agobio, la consciencia de saber que no estás haciendo “lo correcto” para ti… y necesitas “otro chute”. En el fondo es como una droga, y llega un momento en que no profundizas en el miedo, te has acostumbrado a él, y cada vez te costará más salir de ahí.

 

Repetir un comportamiento lo convierte en hábito

Cuando estás en el círculo vicioso del miedo: repites el no hacer y el procrastinar una y otra vez, fluctuando entre el miedo, el agobio y hacer-hacer-hacer-algo-que-no-toca.

Necesitas romper este comportamiento para empezar a cambiar las conexiones neuronales (sinapsis) en tu cerebro.

Ponte por ejemplo un tiempo breve: “voy a hacer 15 minutos esta tarea que sí me acerca a lo que quiero”, ya sea esta tarea: buscar clientes, hacer llamadas, recibir “no-es”, cerrar el contenido de un curso…

 

Mi caso

Os comparto los comportamientos que como emprendedor@ estoy evitando y sé que me llevarían al siguiente nivel:

  • Lo que me va a llevar a conseguir clientes es llamar a muchas puertas, pero no lo hago.
  • Cuantas más puertas llame, más probabilidades tengo de obtener un sí, pero no lo hago.
  • Cuantas más NO-ES reciba, más cerca estoy de los SÍ-ES, sólo tengo que seguir, pero no lo hago.

Sin embargo: asocio un dolor muy grande al rechazo y esto me hace estar bloqueada. Darme cuenta de esto, y empezar a asociar estas acciones a algo divertido/placentero: como por ejemplo, pensar en un juego: “premio al NO”!! es lo que me va a hacer salir de ahí.

Otros comportamientos son:

  • Por mucho que planifique, le dé vueltas a mi website, o al contenido del taller que estoy preparando: si nada de eso lo materializo saltando al campo de la acción, de probar para ver qué pasa, nunca voy a saber si funciona o no.
  • Sé que estoy preparadísima para ejercer mi profesión y sin embargo me he hecho “cursillista profesional”: no paro de formarme en más y más campos, o de profundizar en lo mismo con otro curso más, y me engaño a mi misma pensando que así tendré más opciones de tener más clientes… pero acabo el curso y sigo igual.

El miedo al ridiculo me hace asociar estas acciones a algo doloroso: que se rian de mi o me cuestionen. El cambio pasa por asociar ejecutar un taller como el placer de ayudar a otras personas que estén pasando por lo mismo que yo, y que mi experiencia y conocimientos le puedan ayudar.

 

El plan de acción

La propuesta para cambiar esto y empezar a avanzar hacia lo que quiero es lo siguiente:

  1. SIMPLIFICA
  • Hazlo simple y fácil. Reduce a la mínima expresión y quédate sólo con lo que realmente importa: simplifica tu trabajo, tus servicios, tu mensaje, limpia tu mesa, ten un cuaderno en vez de 7, una cuenta de correo en vez de 8,… al quitarte mochilas verás que no hay nada que te estorbe.
  • Dejar un vacío, atrae oportunidades. Deja espacio para lo nuevo, para lo imprevisto, y verás como se enriquece tu experiencia y tu vida.
  1. ENFOCATE.
    • Especifica mejor tus servicios, tu público objetivo.
    • Apunta con láser a los lugares dónde tu cliente está con una elevada probabilidad.
    • Si sientes que tu energía se dispersa, es que no estás enfocad@: seguramente estás enfocando a un montón de cosas, y saltar de una a otra te deja agotada, ¿verdad?
  2. Haz lo que SÍ TOCA: cuando simplificas y te enfocas, te das cuenta que sólo tienes que hacer 4 cosas muy concretas y repetirlas a diario. Esas 4 cosas son:
    1. Atrae clientes a tu negocio dejándote ver en los lugares dónde se encuentran.
    2. Genera Conversaciones de Venta.
    3. Haz seguimiento y ejecuta los servicios vendidos.
    4. Mide los resultados y si no son como esperas vuelve a empezar
  3. IMPERFECTA ACCION MASIVA. Hecho mejor que perfecto. Que tu primer curso te dé vergüenza. Que tu primera charla te dé vergüenza. Que tu primera conversación de ventas sea de risa… Permítete fallar porque ahí está el aprendizaje, ahí está la posibilidad de progreso.
  4. Si no te sientes capaz de crear esta disciplina, o de simplificar, o de enfocarte… busca APOYOS. Un empujón a tiempo es clave para que dés los primeros pasos y salgas del bucle definitivamente.

 

Romper el ciclo del miedo: parálisis / procrastinación

  • Sé consciente de cuando entras en el ciclo y córtalo
  • Proponte un tiempo breve de enfoque en algo QUE QUIERES: 10 minutos por ejemplo para simplificar el contenido de un curso: anótate 5 mensajes clave. Pon el reloj a la vista y hazlo! Ajústate al tiempo y céntrate en una UNICA TAREA.
  • Repite, repite y repite. Coge una segunda tarea, y haz lo mismo. Proponte un tiempo y hazlo. Apaga el móvil, el ordenador, coge papel y lápiz. Si no es posible, cierra los avisos/aplicaciones y quédate únicamente con la que necesitas usar en este momento.

 

Y … cuéntame cómo te ha ido: info@lider365dias.com, me encanta saber que lo que escribo te sirve para algo.

 

 

4 comentarios en “El miedo: ¿ese asesino silencioso?

  1. Juan dijo:

    Tu artículo me sirve para entender el origen del pensamiento negativo, algo que no deja de ser un daño colateral del miedo que comentas. Las inseguridades y nuestras barreras mentales…

    ¡Enhorabuena Ana!

    Me gusta

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